Pintando el futuro

Con Lupita, Mika y bailarinesLupita nunca se imaginó hace 17 años, que su ingenuo ofrecimiento para ayudar dando clases de Arte en la Parroquia Nuestra Señora de las Nubes, iba a tener tanto éxito. Cuando escuchó el pedido de auxilio del párroco que no sabía cómo entretener a los niños en las  tardes de vacaciones, a esta profesora de Arte recién mudada a Ballenita, se le ocurrió presentarse y dedicar algunas tardes a esta nueva actividad. La sorpresa fueron los 200 niños que se anotaron en los talleres. Tuvieron que armar varios turnos, arreglándose con un gran espacio, banquitos de plástico y pinturas conseguidas a través de donaciones, para poder finalmente dejar volar la imaginación en sus cuadros.

Esto fue sólo el principio de una gran obra maestra. Con la fuerza de una topadora y con el apoyo incondicional del Padre Humberto Gómez, lograron formar la “Fundación Profesionales del Tercer Milenio” en la comunidad de Ballenita, un pueblito pesquero de la costa ecuatoriana. Con tiempo, muchas rifas y algunas donaciones, compraron el terreno y construyeron el edificio que hoy alberga a estos Artistas del Próximo Milenio. A los pintorcitos de los primeros tiempos, le siguieron músicos, bailarines, mimos, dibujantes e intelectuales; para todos los gustos. Ya son muchos los ex-alumnos que con sus cuadros financian sus estudios universitarios, casi 8 que volvieron y enseñan lo que aprendieron devolviendo lo que han recibido con tanto esfuerzo.

Este es el caso de Micaela y Ricardo, dos hermanos que con sus 14 y 17 años ya están cerrando esta cadena de favores, devolviendo a la Fundación parte de lo que aprendieron durante 7 años. Eran muy chicos cuando su papá y su tío los animaron a venir para evitar que pasen el tiempo en la calle con pandillas, o en vacaciones encerrados con la televisión. No se olvidan de su primera impresión de Lupita; ella les dio sus primeras clases, estaban felices de poder pintar y hasta ¡vender sus cuadros! con la ayuda de la difusión animosa del Padre Humberto en las Misas. Mica recuerda: “Lupita era amable, no se enojaba mucho, era muy buenaza, ¡y eso que los niños la sacan de quicio! Ella me ayudó en mi primer cuadro: había pintado el mar, montañas y otras cosas; era muy grande, a todos los grandes les gustaba y se lo querían llevar. Mi tío y mi papá, fanáticos de la puntualidad, nos decían que nos habíamos comprometido a venir y no podíamos faltar, así que venía todos los días, y como después se agregó el ballet cuando estuvo la profesora rusa, no quería faltar nunca.” Ricardo tenía 8 años cuando lo invitaron, y al principio dudó en ir a las clases de guitarra, porque estaban de vacaciones, pero como sus amigos también quisieron ir, resultó más tentador en grupo. “En las primeras clases, recuerdo que Lupita nos enseñaba a hacer collage, entonces, de un pedazo de papel y un par de periódicos, salía un súper paisaje, era muy chévere!” Luego, gracias a la ayuda de Lupita, logró presentarse y ganar concursos de pintura y música con la banda de la Fundación.

Muy responsables los 2, hoy ya tienen sus propios alumnos en la Fundación y pudimos compartir su primer día de clases. Mica tenía alumnos de 3 años hasta 16, y ayudaba a cada uno según su edad. Coco, su único alumno varón, se divertía bailando e intentando tener la flexibilidad de las chicas. “A mí me encanta, me encanta el ballet. Ahora en total tengo como 25 alumnas, es lindo ver a las más chiquitas que se copian de lo que hago y saber que puedo enseñar lo que aprendí a otros para que puedan hacerlo.” Ricardo tuvo alumnos más grandes, y hasta un extranjero, lo que le obligó a practicar su inglés al mismo tiempo.

Con el tiempo, además de las clases de arte varias, se dieron cuenta de que las madres estaban preocupadas porque estaban bajando sus notas en los estudios, entonces implementaron un espacio de apoyo escolar para que hagan sus tareas, completando este espacio integral y complementándolo con Biblioteca y sala de Computación. Para muchos niños es su única oportunidad de llegar a leer tantos libros o estar frente a una computadora. Lo importante es que se sientan contenidos, en un ambiente de honestidad, respeto, responsabilidad y disciplina. Claro que para los más chiquitos, lo fundamental es su refrigerio y divertirse con el arte al terminar sus deberes.

Lupita tiene un empuje increíble, una alegría contagiosa y una bondad que se le sale por los poros. Parece que la conociéramos desde siempre. Su sencillez y transparencia nos hacen sentir cómodos enseguida. No deja de buscar, pedir ayuda y juntar gente que quiera enseñar; incluso ya le llegan sin que los busque! Un extranjero que quiere dar clases de inglés, una rusa para el ballet, un ingeniero para física, y otros muchos más que siguen apareciendo. Alguien la malcría mucho, porque no dejan de llegar voluntarios de diversas áreas. “Dios nos ayuda, nos ampara. Como esa frase: ‘Busca el reino de dios y el resto vendrá por añadidura,’ ¿no? Yo he palpado eso, por ejemplo, este hombre trabajaba en la Nasa, ¡y ahora está dando clases de Física aquí! Y él lo elige, no quiere dar clases en la universidad sino aquí. Gracias a él un chico se ganó una beca para estudiar afuera; y son chicos de muy bajos recursos, para ellos es una oportunidad única.”

Lupita siempre se dedicó al trabajo en comunidad, ayudaba dando talleres en barrios pobres de Guayaquil, una larga vida de servicio al más necesitado. Nuestra gran incógnita era de dónde sacaba la fuerza necesaria esta mujer, que parece tener la potencia de un elefante combinada con la sencilla alegría de un cachorro. “Pues yo creo mucho en el ser humano, en que hay que brindarle oportunidades, y si uno puede hacerlo, entonces eso mismo te da fuerzas para seguir adelante. ¡Es eso la vida! Si buscas a Dios, todo viene.” Y así es en su vida propia, Lupita vive de lo que gana dando algunas clases particulares (en el poco tiempo libre  que le queda) pero más que nada con la ayuda de sus hijos. Cuando le preguntamos si a veces le tienta trabajar más para ella y menos para los demás, nos contesta alegremente: “¿Cuál es la medida, o el límite? Pues este trabajo me llena, incluso me deja ganas de hacer más cosas. Terminamos un proyecto y ya estamos organizando que hacer para conseguir recursos para otro. Es algo que me apasiona y quiero seguir, y seguir. Claro que me absorbe mucho tiempo, pero es una satisfacción inmensa ver a los niños aprender. Ya somos una gran familia, la familia del Tercer Milenio. Habrá un momento que esto tendrá q marchar solo, pero no todavía. Mi sueño es que esto crezca, que vengan muchos más niños, y que los chicos que vinieron aquí sean quienes lo lleven adelante. Los recursos no van a faltar, siempre llegan.”

Todos la admiran, la quieren y la respetan. Lupita, aun después de haber criado hijos propios, decidió trabajar aún más para mejorarle el futuro a tantos otros niños de Ballenita, de a poquito, con mucho Amor vestido de Arte. Cada uno puede encontrar su espacio en algún instrumento musical, ballet, pintura, dibujo, lectura, idiomas, computación, pantomima, física o matemática. Hasta las mamás tienen su propia biblioteca para leer mientras esperan. Y con la excusa de aprender o esperar a alguien, se encuentran, se abren, se ayudan y se acompañan todas estas lindas personas que de otro modo no se cruzarían.

copiando desde los 3 añosMikaEstirennnnn...ballerinas...15b-Ballenita Fund 3er Milenio (14)Quiere entrar a la banda

 

 

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20 pensamientos en “Pintando el futuro

  1. Pingback: Recalculando… | COMPARTIENDO AMERICA

  2. Lupita…el articulo la describe tal y como es….un excelente ser humano…un ángel en la tierra..una persona que se ha preocupado muchísimo por los ninos de Ballenita…con Génesis siempre recordamos y extrañamos las idas al taller…ojala el tiempo nos de una tregua para volver….Génesis tiene su tiempo muy ocupado…entre los estudios de su ultimo anio de bachillerato, la preparación para la universidad y sus estudios de ballet y danza en la Academia de Yesenea Mendoza, en la que también es ya asistente de la profesora del grupo de ninas…pero esperamos en algún momento ir a compartir con usted gratos momentos…un abrazo

  3. Lupita, Diego y Memé, gracias por compartir con nosotros esas vivencias transformadoras. La vivencia de entrega y servicio es silenciosa. El tiempo, la perseverancia y el desinterés hacen la diferencia. Mucha fuerza a todos para seguir adelante!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

    • jajaja ! tu ahijada salio mañosa !! y un poquito malcriada, jajja ahora estamos en manta, mañana tenemos q arreglar la alarma porq no cierran las puertas.. pero anda muy bien por suerte.. es fiel !! pero a cada rato hay q meterlme mano por algo !! pero felices con la elección !! era una T2 como bien vos dijiste, los clubs de vw siempre nos dan una gran mano buen padrino tuvimos !! gran abrazo

  4. Creo que te queda mejor la guitarra que la pose de baile Dieguito!!! 🙂
    Que linda experiencia, que lindo grupo y ambiente, lleno de vida para crecer. Felicitaciones Lupita y equipo! Felicitaciones a Ballenita!

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