Soñar en grande sin perder el piso (parte I)

Con María, José y Thelma

Esta vez los caminos nos llevaron por senderos que no habíamos transitado en este último año, dando un giro a nuestro punto de vista, cambiando de ojos y zapatos frente a una misma realidad. Esta vez no estábamos en las afueras de Guatemala capital, sino más bien en los mejores barrios, con guardaespaldas, autos espectaculares y obras de arte. Una vez más, Alguien nos lleva de la mano mientras tercamente nos resistimos pensando que estamos en la dirección equivocada. Una vez más, somos nosotros los equivocados. Nos costaba creer que alguien de este ambiente pudiera ver más allá de su realidad y ponerse al servicio de los demás de corazón, en un país tan polarizado en cuestiones sociales como Guatemala donde estos extremos difícilmente se tocan. Sigue leyendo

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El guerrero más alegre

comiendo en familia

A veces estamos abiertos a ver lo que se nos presenta como una posibilidad, una salida, una entrada, un comienzo o simplemente algo que viene y se va; a veces vemos lo que tenemos en frente, y otras veces, se nos va sin que nos demos cuenta; a veces nos damos cuenta de lo que nos perdimos, y otras veces ni siquiera eso. Se nos cruzan tantas posibilidades en el camino, que al elegir siempre perdemos y ganamos algo. Y al mirar el camino transitado, vemos los cruces, los desvíos, las curvas peligrosas, las subidas, las bajadas y las coincidencias; esos encuentros que parecen digitados por Alguien para darnos algún regalito. Así fue como conocimos a Daniel, un guerrero incansable. Sigue leyendo

Rulos de Esperanza

En Tupungato, cuna de los vinos del Valle de Uco, a los pies de la cordillera, viéndola por la ventana, se junta el grupo Esperanza para transformar dolor en Amor. Empezaron espontáneamente a encontrarse en la Parroquia del Socorro unidos por un mismo dolor: la pérdida de un familiar muy cercano. Al principio hablaban, se abrazaban y lloraban mucho, hasta que eso no les alcanzó, y necesitaban poder levantar la vista y convertir esa angustia en algo productivo. Así comenzaron a hacer muñecos de tela para poder cambiarlos por pañales y ropa para el Hospital. Los Padres Horacio y Raúl les dieron un gran empujón y así renació el grupo, con un espíritu y motor renovado. Sigue leyendo