Amor a la mexicana

con Lorena, lso chicos, y Greñas de espaldas!

Entrar a esta casa es como abrir de golpe una bolsita de m&m’s, y dejar que esos 32 confites salten alborotados hacia todos lados. Tras haber cruzado el umbral de la puerta, los niños parecen saltar y rebotar en las paredes sólo para tomar más impulso y venir a abrazarnos, contarnos alguna historia o adivinar de donde es nuestro acento tan raro. Lorena aparece para poner un poco de orden, mientras les pregunta a los más pequeños si traen puestos sus calcetines; “Suena chistoso, ¿no? ¡Pero es lo que siempre se les olvida!”, mientras sonreímos viendo que uno de ellos los saca de sus bolsillos y se los pone donde corresponde.

Si bien escuchamos mucho acerca de Silvia, la creadora de esta Fundación, hoy nos toca conocer su obra a través de su hija Lorena. Silvia sufre problemas respiratorios que la mantienen un poco aislada especialmente en estos días de frío, pero Lorena con apenas 28 años, nos cuenta su lado de la historia sin dejar de recalcar que “El sillón de mi madre me queda muy grande”; ella es quien ahora lleva adelante la Casa Hogar Regalo de Dios en San Luis Potosí, al norte de México, junto con su hermana. Sigue leyendo

De Pandillero a Guerrero de Cristo

Guerreros de Cristo, Antonio, Teresa y Marco Antonio

Qué envidia. Realmente envidio la FE que tiene Antonio. ¿Sanamente? No lo sé; es que se mueve con tal pacífica seguridad ante el futuro, sin inquietarse por los problemas −que de seguro le sobran− porque es el responsable de 15 hombres a quienes acoge en el Centro de Rehabilitación que maneja en Campeche, México. Tiene bajo la manga el arma más eficiente para sanar estos corazones debilitados por drogas, alcohol, marginación, pobreza, o enfermedades mentales; y no duda en usarla. Su ‘arma’ es: ‘amar’; empezando por ‘dejarse amar’
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Soñar en grande sin perder el piso (parte I)

Con María, José y Thelma

Esta vez los caminos nos llevaron por senderos que no habíamos transitado en este último año, dando un giro a nuestro punto de vista, cambiando de ojos y zapatos frente a una misma realidad. Esta vez no estábamos en las afueras de Guatemala capital, sino más bien en los mejores barrios, con guardaespaldas, autos espectaculares y obras de arte. Una vez más, Alguien nos lleva de la mano mientras tercamente nos resistimos pensando que estamos en la dirección equivocada. Una vez más, somos nosotros los equivocados. Nos costaba creer que alguien de este ambiente pudiera ver más allá de su realidad y ponerse al servicio de los demás de corazón, en un país tan polarizado en cuestiones sociales como Guatemala donde estos extremos difícilmente se tocan. Sigue leyendo

Altruistas sin medida

visitando el barrio Cosme Espesote con Guadalupe y Lillia

Zacatecoluca suena a “sacate la peluca” para nosotros, pero para los salvadoreños es algo más fácil que para nosotros: Zacate = pasto, y tecoluca = búho. No sabemos exactamente por qué entramos a la ciudad de Zacatecoluca, pero sí sabemos por qué nos quedamos. La vista de su imponente Catedral con su correspondiente plaza prolijamente dispuesta −a diferencia de los mercados desordenados y comercios apretujados que veníamos viendo en otras ciudades de El Salvador− nos sorprendió y cautivó. Preguntando, llegamos al Padre Francisco; un gran motor motivador de actividades sociales de la ciudad, quien nos sumó rápidamente a su hiperactiva agenda presentándonos a los voluntarios referentes de los proyectos que maneja en esta comunidad tan golpeada y sensibilizada por la pobreza, la guerra civil y las actuales maras o pandillas. Pero él no lucha solo en esta ciudad, Guadalupe, desde su escritorio, (cuando la encontramos en él), es otra ‘altruista’ como ellos le llaman, que también hace honor a la Real Academia Española, quien sostiene que es alguien que tiene ‘diligencia en procurar el bien ajeno aun a costa del propio’.

Guadalupe tiene 51 años y desde muy pequeña siempre tuvo una marcada necesidad de ayudar a los demás, sacando comida de su plato para darle a quien no tuviera aunque se quedara con hambre, ante la mirada sorprendida de su madre. Ella hace carne la frase de la santa de Calcuta, “Dar hasta que duela”; no se cansa de dar, dar, y dar lo poco que tiene. A decir verdad, parece que le pasa seguido eso de quedarse sin dinero para su propia comida; da sin medida y se entrega sin medida. Sigue leyendo

Sorteando obstáculos

con Maritza y Franklin

Cualquiera diría que se llevan el mundo por delante porque nada ni nadie pudo frenarlos en su misión de ayudar a los demás. Ni siquiera demorarlos. A Maritza y Franklin la muerte les golpeó duro llevándose repentinamente a su hijo de 16 años en el año 95, y tres meses después terminó llevándose también a su hijita de 2 años luego de un devastador cáncer. Uno pensaría que su vida estaba terminada, que el dolor los sobrepasaría; pero fue todo ésto lo que en realidad les dio un empujón hacia un nuevo rumbo. Casi como corriendo una carrera de obstáculos, sorteando éstos y los nuevos que aparecen, ellos siguen camino firmemente, luego de un cáncer pasajero y una degeneración macular en Franklin que ya le hizo perder la vista completamente; se toman las cosas con humor y las pelean con amor. Disfrutan de los 3 hijos que les quedan, aprovechan el tiempo juntos y se entregan ayudando a los enfermos de escasos recursos de su comunidad.  Sigue leyendo

Siempre un “Sí”

Susan y Luis

Esta vez fue Gardenia la que protestó, y haciendo un ruido raro combinado con olor a cable quemado, nos obligó a detenernos en “ese” lugar exacto, el miércoles santo. Era justamente en el frente de una encantadora hostería en Mindo, Ecuador un paraíso del bosque subtropical en medio de sierras y nubes. Allí en la puerta, charlamos con Luis, ecuatoriano, casado con Susan, de Estados Unidos, que estaban intrigados con nuestra travesía. A la mañana siguiente, nos invitaron a tomar el mejor café de los últimos 6 meses, y luego nos “autoinvitamos” a conocer su plantación de café orgánico, confirmando nuestra primera impresión: estábamos frente a un matrimonio muy especial. Susan nos habló de muchos proyectos solidarios en Mindo, compartimos nuestra alegría y simpatía por la elección de un Papa argentino y además discípulo de San Francisco de Asís, su santo preferido (¡y el nuestro!). Nos recomendaron conversar con el Padre Ubaldo, quien nos podría orientar con nuestra búsqueda: Alguien que esté cambiando el mundo a través del servicio a los demás. 

Bastaron 3 minutos con Ubaldo para reafirmarlo. ¡Todos los caminos conducen a Susan! Si bien su humildad, sencillez y entrega nos habían impactado, él nos compartió vivencias de una generosidad sin límites, siempre dispuesta a ayudar, a decir “SI”. A cualquier pedido o idea del Padre, ella no lo duda y responde que sí. Siempre estuvo entregada al servicio, siendo voluntaria de un hogar de ancianos a los 13 años y luego al decidir ser enfermera, trabajar en el cuerpo de Paz, enseñando música a niños, etc. Sólo verla atender una mesa de sus huéspedes refleja su vocación de servicio: su español ecuatoriano adquirido con los años y su inglés nativo emanan una calidez particular.   Sigue leyendo

Pintando el futuro

Con Lupita, Mika y bailarinesLupita nunca se imaginó hace 17 años, que su ingenuo ofrecimiento para ayudar dando clases de Arte en la Parroquia Nuestra Señora de las Nubes, iba a tener tanto éxito. Cuando escuchó el pedido de auxilio del párroco que no sabía cómo entretener a los niños en las  tardes de vacaciones, a esta profesora de Arte recién mudada a Ballenita, se le ocurrió presentarse y dedicar algunas tardes a esta nueva actividad. La sorpresa fueron los 200 niños que se anotaron en los talleres. Tuvieron que armar varios turnos, arreglándose con un gran espacio, banquitos de plástico y pinturas conseguidas a través de donaciones, para poder finalmente dejar volar la imaginación en sus cuadros.

Esto fue sólo el principio de una gran obra maestra. Con la fuerza de una topadora y con el apoyo incondicional del Padre Humberto Gómez, lograron formar la “Fundación Profesionales del Tercer Milenio” en la comunidad de Ballenita, un pueblito pesquero de la costa ecuatoriana. Con tiempo, muchas rifas y algunas donaciones, compraron el terreno y construyeron el edificio que hoy alberga a estos Artistas del Próximo Milenio. A los pintorcitos de los primeros tiempos, le siguieron músicos, bailarines, mimos, dibujantes e intelectuales; para todos los gustos. Ya son muchos los ex-alumnos que con sus cuadros financian sus estudios universitarios, casi 8 que volvieron y enseñan lo que aprendieron devolviendo lo que han recibido con tanto esfuerzo. Sigue leyendo